Por las noches la soledad desespera

La foto muestra un bello rostro. Una leve sonrisa, algo que irradia calma. No podría esperarse jamas una historia cruel, no como las que Stephen King narra tan detallada y atrapantemente, ni como las que el bueno de Dross nos cuenta en clave de “7 historias” por YouTube. Pero es cruel. Y la crueldad a veces no requiere tantos firuletes ni garabatos. Requiere ser entendida.

 

La joven Joyce Vincent había nacido en octubre de 1965, hija de un carpintero afrodescendiente y de madre hindú. Si bien su infancia no fue fácil -su madre murió en el ’76 y su padre era una figura decorativa- pudo a base de sacrificios tener una educación aceptable. Iniciando su mundo laboral como secretaria en un estudio de abogados para luego, para luego ir hacia una empresa de servicios profesionales con igual función. Hasta acá todo normal.

Joyce Vincent
Joyce Vincent

Una vida familiar distante; tenia cuatro hermanas con las que se llevaba bien, pero no las veia seguido, sobretodo desde que se metió en pareja con un muchacho que -cuentan los conocidos- la violentaba fisicamente. Tanto fue asi que en el 2001 renunció sin dar razones, y se retiró a Haringey, suburbio de Londres donde hay un refugio especializado en victimas de violencia domestica. En febrero del 2003 se mudó a la barriada londinense de Wood Green, donde su vida trascurrio sin mas sobresaltos que una internacion en noviembre del mismo año a raiz de una ulcera peptica.

Su vida apacible fue interrumpida el 25 de enero del 2006, cuando fue visitada por los agentes de la empresa inmobiliaria responsable de su casa. La tele prendida, la calefaccion tambien, unas bolsas con regalos estaba bajo ella. Ya no tenía vida. Tampoco tenia piel, ni carne; era un esqueleto en avanzado estado de descomposición, identificada unicamente por las piezas dentales. No habian signos de violencia, desorden, robo o cualquier tipo de delito. Si bien el parte forense diagnosticó una complicacion de la ulcera peptica agravado por un feroz ataque de asma, el corolario podria haber sido mas simple : murió de soledad. Sobretodo pensando que la fecha estimada de defuncion fue en diciembre…del 2003. Mas de tres años en soledad. Sin familiares ni vecinos ni nadie que preguntase nada, ni que se arrimara siquiera a preguntar algo.

La foto muestra un bello rostro. Una leve sonrisa, algo que irradia calma. No podría esperarse jamas una historia cruel pero sin embargo la atrocidad mas grande que pueda sufrirse, la sufrió. Murió de soledad, murió de olvido.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s